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Cayetano Cruz Payan / Tarahumara - Raramuri

 

Nakoá olliwanali rikollichi omawia wiroa pechiwi reko:

Ensayo 1

 

Hay una danza que se hace cuando se canta Kósima (yumare); es por un día y en ella se ofrece comida a dios, como aprendieron los antiguos y como también nosotros debemos ser así en la tierra. El mismo Padre que nos cuida desde arriba es el que nos enseñó – a aquellos de los nuestros que vivieron primero – cómo debíamos hacer para que viviéramos compartiendo nuestra alegría todos los años; como fue en un principio, hace mucho tiempo, cuando apenas comenzaba la vida aquí en la tierra, que así vivía la gente. Si no vivimos así haciendo Yumari, no va a tener la fuerza el mundo, así haciendo Yumari alargamos nuestra vida, porque hacemos que dios esté contento con nosotros; y también nos hace tener buenos pensamientos, junto con lo que nos aconseja el curandero. Así hacemos los rarámuri, para vivir contentos con nuestro Padre Dios.

El Yúmari lo hacemos todos los años, para pedirle o para agradecerle a nuestro Onoruame; y también para que , lo que nos dejó Onoruame, lo cuidemos muy bien. Hay que queremos los unos a los otros. El Nacuba es lo mismo que le yúmari; es donde ofrecemos la semilla y damos vuelta en la cruz para que nos vaya viene en el año. Los anayáwari (ancestros) nos enseñaron que cuidemos la tierra. Onorúame nos dio para que sembráramos maíz, frijol y también nos enseñó que viviéramos festejando matachines, Nakuba y vivir unidos.

Nos dio el Yúmari, que es nuestra costumbre y tradición para llamar al agua y temibén los consejos de los gobernadores de nuestra comunidad. Hay que extender la mano como hermanos entre todos los que estamos aquí.

A nosotros nos da mucho gusto y alegría cuando nos da consejo el curandero rarámuri en nuestra comunidad y nos tiene juntos, donde pertenecemos. En la ceremonia recibimos todos juntos consejo: hombres, mujeres, niños y niñas. Y ahí organizamos las fiestas para tales fechas, el Yúmari, matachín y Nakuba.

Al final de la fiesta hacemos un pequeño juego de bola, ariweta y palillos, nos invitamos, cada quien a su compañero, para tomar unas güejas de batari (teswino). También celebramos cuando hay nuevas cosechas, cuando hay elotes, ejotes y papas, ofreciéndolo al Dios en le templo. Y celebramos los días grandes de semana santa.

Esto es lo que nos da fuerza lo que nos dejó Dios y estar unidos en familia.

Cayetano Cruz Payán / 28 Agosto 2004

 

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Aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás

Ensayo 2

 

El tema de aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás, fue el que compartí con los alumnos de primero, segundo y tercero de la secundaria técnica no. 87 _ Cruz Rarámuri- de Basihuare, municipio de Guachochi, Chihuahua, donde realice mi servicio social, del día 8 hasta el 19 de diciembre del año 2003.

En esta escuela los alumnos pusieron mucha atención y trabajaron también con mucho interés, sobre el tema dado. Además escribieron cartas; una para sus compañeros que más quieren y otra a una persona que no conozcan, por ejemplo a algunos de mis compañeros en Estipac sobre el tema aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás.

* La idea era enseñar la no violencia

* La experiencia demuestra que, para disminuir ese riesgo, no basta con organizar el contacto y la comunicación entre miembros de grupos diferentes (por ejemplo, en escuelas a los que concurran jóvenes de varias etnias o religiones). Por el contrario, si esos grupos compiten con otros o no están en una situación equitativa en el espacio común, ese tipo de contacto puede agravar las tensiones latentes y generar conflictos.

En cambio, si la relación se establece en un contacto de igualdad y se formulan objetivos y proyectos comunes, los prejuicios y la hostilidad subyacente pueden dar lugar a una cooperación más severa, justa e incluso, a la amistad.

Cayetano Cruz Payán / Ciclo escolar 2003 - 2004

 

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El descubrimiento del otro:

Ensayo 3

El descubrimiento del otro: pasa forzosamente por el conocimiento de uno mismo; por consiguiente, para desarrollar en le niño y el adolescente una visión cabal del mundo, la educación, tanto si la imparte la familia como si la imparte la comunidad o la escuela, primero debe hacerle descubrir quien es. Sólo entonces podrá realmente ponerse en el lugar de los demás y comprender sus reacciones. El fomento de esta actitud de empatia en la escuela será fecundo para los comportamientos sociales a lo largo de la vida. Así por ejemplo, se enseña a los jóvenes a adoptar el punto de vista de otros grupos étnicos o religiosos, se pueden evitar incomprensiones generadoras de odio y violencia en los adultos. Así pues, la enseñanza de la historia de las religiones o de los usos y costumbres puede servir de útil referencia para futuros comportamientos.

Por último, la forma mismo de la enseñanza no debe oponerse a ese reconocimiento del otro.

Cayetano Cruz Payán / Ciclo escolar 2003 - 2004

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Alumno Cayetano Cruz Payán

"Nako á olliwá nali rikollichi omawia wiroa pechiwi reko..."

"Aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás..."

"El descubrimiento del otro..."

 

 

Alumno Eleobardo Benjamín de la Cruz de la Cruz

"Ke aku buenos..."

 

 

Jefa de albergue / Exalumna Delia González Ríos

"Autoevaluación..."

 

 

Exalumno Ismael Hernández Robles

"Despedida..."